La oficina de empleo, los centros de salud y la Xunta fueron los puntos de encuentro La reforma por decreto de las prestaciones por desempleo, la política de restricciones que mantiene el Sergas para sustituir al personal de los centros de salud y el cierre de una residencia de menores en A Coruña, llevó a centenares de lucenses a concentraciones de protesta. La más numerosa fue la que tuvo lugar en las dependencias de la oficina de empleo de la calle Río Cabe, que «tomaron» sindicalistas y desempleados, convocada por las tres organizacións que convocan la huelga del día 20.
06 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La concentración en la oficina de empleo comenzó a las once de la mañana. Los participantes, entre los que se encontraban los secretarios comarcales de las tres organizaciones mayoritarias, permanecieron dentro de estas dependencias sobre tres cuartos de hora. Corearon consignas alusivas a la reforma de las prestaciones por desempleo y contra el presidente del Gobierno, José María Aznar y reclamaron la retirada del decreto. UGT, CIG y CC OO están realizando asambleas en empresas de toda la provincia informando de los motivos de la convocatoria de huelga general. Las otras concentraciones empezaron sobre las doce del mediodía. Ante los centros de salud de A Milagrosa, Illas Canarias, Sagrado Corazón y Fingoi, en la capital, en Monforte, Sarria, Vilalba, Viveiro, Antas de Ulla y Castroverde, protestó personal de todos los estamentos, en desacuerdo con la política del Sergas de restringir el gasto, a través de reducir al mínimos las sustituciones por bajas de enfermedad o por vacaciones reglamentarias. Esta situación sobrecarga al resto de los trabajadores. Los paros de diez minutos continuarán la semana que viene los martes y los jueves, y los sindicatos pretenden extender la movilización a un mayor número de .centros de la provincia. Delante de la sede de la Xunta se congregó cerca de y centenar de trabajadores dependientes de la Consellería de Familia. Protestaban por el cierre del centro de menores Palavea, de A Coruña, que, según el comité de empresa, va a ser convertido en una entidad reeducativa para jóvenes de entre 18 y 23 años. Será de titularidad privada y supone la pérdida de 22 empleos.