Una ciudad y dos modos de gobernar

La Voz

LUGO

LEaNDRO

Orozco rechaza la confrontación entre administraciones después de que el BNG criticase a Fomento Veinticuatro horas después de que la primera teniente de alcalde, Branca Rodríguez, afirmase que su grupo está dispuesto a promover movilizaciones si Fomento no adjudica de una vez la reforma de las travesías, el alcalde, José López Orozco, declaró que no defenderá los derechos de los ciudadanos lucenses «con voz alterada ou alta». Orozco está convencido de que «tende-la mao é o que vai favorecer ós nosos viciños». Huir de la confrontación institucional «non quere decir que non se defendan os intereses de Lugo», dijo.

24 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

¿A confrontación entre institucións non conduce a mellorar a situación dos nosos viciños. Tan franciscana afirmación la hizo ayer el alcalde filósofo, mientras estaba sentado entre la concejala veloz y el vicepresidente de la fundación Caixa Galicia-Claudio San Martín. Y tan franciscana afirmación pareció un puyazo en el lomo político de sus socios nacionalistas que el día anterior, por boca de la concejala veloz ¿a medida que pierde velocidad gana en calidad edilicia¿, amenazó a Fomento con promover movilizaciones si no ejecuta de una vez la reforma de las travesías. Pero no, claro, no, el alcalde filósofo no se refería ¿o eso dijo¿ a la edil nacionalista. No, no, para nada, aclaró Orozco y no sé por qué hubo quien, de natural escéptico, se empeñó en no creer tal negativa. Son cosas que pasan cuando el alcalde filósofo y un punto franciscano afirma que para favorecer a los vecinos hay que «tende-la man» a otras administraciones. Lugo, ya se ve, sigue instalada en la línea filosófica del favor a cambio del silencio; del chapapote a cambio de la mano tendida y de la democracia entendida como ejercicio de la libertad según el momento y la ocasión. El PSOE lucense es, a fecha de hoy, una confusión entre los que predican silencio y los que ya están hartos de tanto callar; entre los que buscan los votos con guante de seda, aunque sea sin obras, y los que quieren gritar que Lugo tiene derecho a conseguir las inversiones que le corresponden, tanto del Estado como de la Xunta. En el PSOE provincial hay quien se hizo maestro en el uso del guante de seda y alcanza objetivos; en el PSOE municipal, el guante de seda va ya camino del desgaste total y de obras, nada; de convenios sí, y así le va con Fomento y Renfe.