El rector lamenta las diferencias con algunos departamentos y destaca la buena relación con las instituciones
27 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Desde 1994 hasta nuestros días, la Universidade de Santiago, con el apoyo de diversas administraciones, construyó numerosos edificios e infraestructuras en el campus lugués. Villanueva señala que un rector debe ser «como un fraile mendicante» en la medida en que debe llamar a la puerta de numerosas instituciones y empresas. Desarrollo urbanístico. Darío Villanueva considera que: «El campus de Lugo se ha desarrollado de forma armónica y contribuyó a la mejora urbana de la ciudad. Cuando yo vivía en Lugo, entre 1957 y 1967, la capital sólo era el casco amurallado y la carretera de A Coruña, y ahora hemos ayudado a llevar la ciudad hacia el río Miño». Edificio del Vicerrectorado. «Nos parecía un riesgo dejar al campus como un gueto apartado del centro de la ciudad. Por ello ubicamos el centro de decisión de la Universidade, el Vicerrectorado, dentro de murallas, y de esa forma contribuir a la urgente regeneración del casco histórico de Lugo. En el solar encontramos unos restos del Bajo Imperio que nos obligó a modificar el proyecto inicial. Le presentamos un plan al Concello y a Patrimonio para musealizar los hallazgos encontrados, y encima de ellos, continuar con el proyecto inicial. Es una solución posible, y hay ejemplos en ciudades como Roma, Verona o Mérida». Inversiones del período rectoral. Villanueva cree que Lugo siempre fue una ciudad que tradicionalmente apoyó a la Universidade. «Hemos invertido en el campus de Lugo durante estos ocho años más de 8.000 millones de pesetas (48.080.968,35 euros), la gran mayoría sacados de nuestros presupuestos y que podrían haberse aplicado a otros asuntos. La Diputación aportó siempre el suelo. Hemos conseguido el segundo campus de Galicia». Actividades culturales. «Tenemos un público cautivo, consumidores de cultura, y a la vez una aportación económica para esta partida. Nos pareció importante crear el programa Lugo Cultural con Caixa Galicia, Diputación y Concello. De esa forma se aúnan esfuerzos y damos una programación conjunta, en vez de dispersar los recursos. Las ciudades universitarias se definen por su oferta cultural». Mundo empresarial. El rector manifestó que el convenio firmado con el matadero Novafrigsa ayudó a que los alumnos de Veterinaria puedan realizar prácticas, «algo que nos obligaban los expertos europeos si queríamos conseguir que el centro tuviese la homologación europea, algo que sólo tenemos nosotros, y las facultades de veterinaria de Madrid y Barcelona. Además, colaboramos con Aresa para la promoción de proyectos de investigación y con la Fundación CEL tenemos el acuerdo de incorporarnos a su vivero de empresas». Conflicto con los departamentos. Darío Villanueva lo tiene claro cuando señala que algunos departamentos del campus de Lugo «tienen cierta inercia a ir por libre y patrimonializar la universidad desde un departamento. He luchado contra esto, y unas veces he ganado, la mayoría, otras empatado, y en otras ocasiones he perdido. Esto ocurre y no es bueno. Se debe a cómo se fueron creando los centros. Vinieron grupos de profesores ajenos a nuestra universidad, y se instalaron como turistas, sin tener un espíritu integrador».