Sólo un 5% de los lucenses utiliza la peseta para pagar en los comercios

REDACCIÓN LUGO

LUGO

07 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Las ventas en el primer mes de unas rebajas que coincidieron con la implantación del euro fueron inferiores a las de campañas anteriores, según los resultados de una encuesta realizada por la Federación Gallega de Comercio. En la provincia lucense participaron en el sondeo medio centenar de titulares de negocios de comercio textil y del calzado, que son los sectores más afectados por el periodo reglado de descuentos en los artículos. La reducción de las ventas en el primer mes de las rebajas se la achacan los comerciantes a los buenos resultados obtenidos en la campaña de navidad, posiblemente por un adelanto en las compras por la introducción de la nueva moneda. Según el sondeo realizado por al Federación de Comercio, el 95% de los consumidores paga ya en euros, frente a un 5% que aún efectúa sus pagos en pesetas. Todos los encuestados, apunta la misma fuente, aseguran que devuelven el cambio en la moneda única. Dificultades en la contabilidad La implantación de la divisa europea no está causando excesivos problemas para el comercio, según la encuesta. Eso sí, los consultados reconocen haber desempleado un papel importante en un proceso que se llevó a cabo con normalidad «y sin distorsionar mínimamente las prácticas comerciales habituales». El problema que persiste en el sector es el de que continúan escaseando las monedas de uno y de dos euros (333 pesetas), además de «pequeñas dificultades en la contabilidad de sus negocios que se van solventando progresivamente». Uso de tarjetas Los comerciantes tuvieron que afrontar las rebajas de enero conjuntamente con la implantación de la nueva moneda europea. Supuso para ellos tener que etiquetar las prendas con cuatro precios diferentes: el anterior y el rebajado, en las dos monedas que aún conviven. Desde un principio los consumidores utilizaron los establecimientos para hacerse con euros, ya que aquellos que se sumaron al código de buenas prácticas, adquirieron el compromiso de devolver el cambio en la nueva moneda. El comercio asumió con la llegada del euro un incremento sustancial del uso de las tarjetas de crédito entre sus clientes. Sin embargo, no se produjeron aún acuerdos para la reducción del porcentaje de las comisiones.