LUIS PRIETO RÚA DA RAÍÑA
06 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.HERVIDERO DE PATINADORES. Más de cien personas patinado en todas las direcciones sin que inexplicablemente lleguen a chocar entre si. Ayer el recinto ferial era un hervidero de skaters preparándose para la competición que comenzará hoy a las 12 de la mañana. Los participantes han llegado de toda Galicia, Barcelona, País Vasco, Madrid, y hasta de Tenerife para participar en este campeonato de España atraídos por la singularidad de las instalaciones. El de Lugo es el único skate park cubierto de España. Según explica el organizador del evento, Óscar Rois, las rampas, tubos y pirámides instaladas en el recinto desde el pasado mes de junio para que los aficionados a este deporte se luzcan haciendo piruetas imposibles han elevado de forma decisiva el nivel de los patinadores lucenses y gallegos. CLIMA ADVERSO. «Debido al clima de Galicia era muy importante poder contar con unas instalaciones como éstas», comenta Javier Mendizabal, uno de la escasa media docena de patinadores que se dedica profesionalmente al skate en España. Mientras los niños se acercan para fotografiarse junto a su ídolo, este joven del País Vasco comenta el momento dulce que vive el mundo del patín. «En EE UU, el skate es uno de los grandes deportes, justo por detrás del béisbol, el baloncesto o el fútbol americano», comenta entre el estruendo que provocan los monopatines al saltar en las rampas. PIEL QUEMADA. De vez en cuando llega hasta el público cierto olor a piel quemada. Las caídas aparatosas son constantes en las pistas del recinto, y aunque se ve que los skaters han desarrollado una técnica para no hacerse daño, el roce de los codos contra la madera de las rampas provoca más de una quemadura. Se queman, pero ninguno choca. Inexplicable.