REDACCIÓN VILALBA La Consellería de Política Territorial reformó el cruce de la carretera C-641 (Rábade-Ferrol) a su paso por Candamil. La Xunta responde así al escrito de más de doscientos vecinos que protestaban por la nueva señalización horizontal mediante líneas discontinuas y carriles intermedios para facilitar desvíos a pistas locales. La administración autonómica transformó en discontinuas las líneas continuas que impedían girar hacia Vilalba o seguir de frente hacia Xermade a los vehículos que salen de la pista que comunica con un núcleo de casas. Los procedentes de Ferrol y Xermade podrán seguir hacia esas viviendas. Pese a la satisfacción general, los vecinos creen que persisten problemas como las incorporaciones a la gasolinera desde Vilalba. Cambio peligroso Lo mismo sucede con los que vienen de Ferrol y quieren girar hacia un negocio de hostelería. Advierten que para hacerlo tienen que recorrer 350 metros y realizar un peligroso cambio de sentido en la carretera.