El profesor Antoni Martí habló en Humanidades sobre la influencia de las tertulias en la creación artística Decía Ramón Gómez de la Serna que había un café bebida y un café, en mayúsculas, que era el local donde se reunían literatos e intelectuales para debatir e intercambiar experiencias. Sobre este tema habló ayer en Facultade de Humanidades el profesor universitario y escritor catalán Antoni Martí. En su conferencia destacó la continua desaparición de los cafés antiguos que había en las ciudades.
05 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Martí Monterde, profesor de Teoría de la Literatura en la Universidad de Barcelona, habló de los cafés como «espacios donde se puede leer la vida de las ciudades». El escritor catalán señaló que detrás de las tertulias de intelectuales surgieron grandes textos de la literatura mundial. «Los cafés antiguos eran lugares de recogimiento, de soledad dentro de la multitud, y de búsqueda de experiencias y debates polémicos que alimentaban la creación», explicó Martí. En la conferencia, el profesor barcelonés señaló que el inicio de los cafés surge a finales del siglo XVIII, «cuando la burguesía imita los salones de la aristocracia». Con el paso de los años, el café se fue convirtiendo en tertulia, en parlamento, en ateneo, «sin los que una ciudad no se entendería». Martí lamentó que en las grandes urbes españolas, como Barcelona, se esté perdiendo la tradición de las tertulias entorno a un café. «Ahora tenemos franquicias prefabricadas, aunque en Galicia veo que por el momento siguen conservándose los viejos locales de reunión», apuntó el escritor. Martí ha escrito poesías, ensayo y acaba de publicar su primera novela, L''erosió.