LA SITUACIÓN DE LOS RÍOS Los canales para regar las huertas y el colector de residuales, que redujo el caudal, son dos de las causas barajadas Los vecinos del barrio lucense de O Piteiro pasaron de las inundaciones primaverales a sufrir desde hace quince días una seca como la que no recuerdan en la última década. La situación ha provocado preocupación entre los lugareños que habitan las riberas del río Rato, que observan como entre O Piteiro y la zona de A Tolda se observan tramos donde el cauce se ha convertido en un camino de piedras y con líquido estancado que desprende mal olor. El aprovechamiento del agua para regar las huertas de A Fervedoira y Galegos, y la reducción de caudal a causa de la instalación del colector de aguas residuales son dos de las causas barajadas.
09 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Con un paseo por el río Rato, entre A Chanca y la Estrada de A Tolda de Castela, descubrimos el reducido caudal de agua de un río, en el que alevines de truchas sobreviven sólo en pequeñas zonas. La seca afecta al Rato, convirtiéndolo durante varios tramos en un camino en el que sobresalen las piedras. Siguiendo el recorrido fluvial se suceden las quejas vecinales, diferenciadas únicamente por la situación que se vive en cada tramo. Entre Galegos y A Chanca, los propietarios de derechos de riego no son los que detectan mayores problemas. Del río siguen aprovechando el agua para regar campos y huertas. Poco más de un kilómetro río abajo se detectan las primeras críticas. En O Piteiro afirman que en la última década «nunca vimos o río tan baixo». Mientras algunos justifican la situación a la instalación del colector de aguas residuales, que provocó la reducción de líquido en el cauce, otros exigen que se controle el agua para riego. En O Piteiro reclaman que se limpie de maleza el río y no olvidan las inundaciones que sufrieron la pasada primavera. A partir de esta zona el Rato pierde caudal hasta alcanzar la zona de A Tolda, donde se ubica el único molino que funciona en cuatro kilómetros.