Un novillo por los montes de Coeses

La Voz

LUGO

BENIGNO LÁZARE TESTIGO DIRECTO Se escapó de Novafigsa en mayo y los vecinos piden que sea capturado para evitar situaciones de peligro

02 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A una hora muy taurina, a las cinco de la tarde del pasado domingo, la pedánea de la parroquia de Coeses, su marido y un hijo vieron por última vez un novillo que se escapó hace dos meses de Novafigsa cuando lo estaban bajando del camión para sacrificarlo. En aquel momento, un dispositivo montado por la policía municipal de Lugo y por personal de la empresa no consiguieron localizarlo, ya que se refugió en los abundantes montes, pero en varias ocasiones fue visto por los vecinos y localizadas zonas que frecuenta. Lo que empezó siendo una situación simpática, aunque no única, ya que hubo algún otro caso anterior, se está conviertiendo en preocupación generalizada en varios barrios de la parroquia, con algún momento de peligro incluido. En vista de que el animal puede hacerse viejo en completa libertad, unos bromean con la posibilidad de echar terneras al monte para aumentar la producción de carne y otros insisten en que quien tenga competencias y medios ponga fin a la situación. Hace algunos días, el novillo fue visto en una carretera local por dos vecinos que regresaban a sus casas en un coche, a las dos de la noche. Según manifestaron, lo vieron con la distancia suficiente para evitar chocar con él, lo que no hubiese ocurrido con niebla, como había sólo unos días antes. En Coeses también aseguran que se tira a las luces de los coches. La pedánea, Hortensia López, lo vio a unos veinte metros, de distancia cuando se dirigia con su familia a ver una parcela en el Monte de Lagoa. Estaba en una carballeira próxima a la capilla de As Virtudes y, según dice la vecina, tenía cara de asustado, por lo que la reacción es más imprevisible, máxime teniendo en cuenta que le calculan un peso en canal de más de trescientos kilos. Como en ese momento llevaba un teléfono, llamó a la policía municipal, que a su vez avisó a Novafigsa. Personal de la empresa se puso en contacto con ella y lo notificó también a la comisaría, a la que también llamó Hortensia. Pero todo se quedó en nada, ya que en las dependencias de la calle Chantada contestaron que carecen de medios y que no están preparados para andar por el monte detrás del ternero. El presidente del coto de caza local se ofreció para realizar una batida, pero las fuerzas de seguridad no están por la labor de que la gente ande a tiros por el monte detrás del novillo. Los mismos problemas legales están propiciando que los jabalíes se estén cepillando la cosecha de patatas en esos mismos barrios de Coeses, ya que los permisos para las batidas no llegarán hasta septiempre, mes en el que se realiza la recolección. El ternero, que los vecinos dicen que se crió en la zona de Zamora, anda siempre por los montes más próximos a Ribas de Miño, donde las vacas salen habitualmente a pastar a los prados. En el barrio de Ventosiños las vacas no salen de las naves, por lo que el ternero no para por allí, según matiza Jesús Otero. Sin embargo, otro vecino, Amadeo Lavandeira, vio su rastro en una de sus fincas, junto a una fuente. En las proximidades de Ribas de Miño una mujer lo encontró junto a sus vacas cuando fue a buscarlas a un prado. Según confirma la pedánea de Coeses, acude a beber a una fuente próxima y frecuenta una zona en la que, con paciencia podría ser capturado si hubiese voluntad por parte de quienes tienen los medios para hacerlo. Incluso propone echarle pienso junto al bebedero para facilitar la captura. Con anterioridad, otro ternero consiguió escapar cuando estaba ya en el túnel de sacrificio de la empresa, cruzó la nave y salió al exterior. Fue localizado ocho días más tarde por personal de la empresa y muerto de un disparo por un cazador, en Campo do Barco.