ÁNGELA MORALES CONTRAPUNTO
07 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Es legítimo el cabreo del que cree que atacan sus más serios intereses y, encima, que no se le ha escuchado. De ahí, algunos de los gritos y silbidos proferidos por unos pocos vecinos. Vieron cómo el gobierno local ni siquiera votaba su propuesta de dejar el pliego sobre la mesa un tiempo. El alcalde se equivocó doblemente: porque lo había pedido el PP y porque los vecinos solicitaban algo, y sólo se les dio la callada por respuesta. Pero de ahí a aceptar que se llame a los concejales del Bloque en Lugo socios de Herri Batasuna, hay un trecho. Demasiado largo.