Las cuotas del régimen especial agrario casi se multiplicaron por diez en los últimos veinte años. En 1981, según el estudio de UGT, la cotización era de 2.470 pesetas mensuales. Seis años más tarde suponían 7.357. A principios de la década de los 90 estaban fijadas en 9.712 pesetas. Los trabajadores por cuenta propia del campo pagaban 15.358 pesetas al mes en 1995. Esta cantidad incluía un suplemento de 2.000 pesetas, que llevaba aparejado el derecho a cobrar incapacidad transitoria. La cuota de este régimen en el año 2001 asciende a 21.007 pesetas, con IT incluida. Las cotizaciones que el afiliado al régimen especial agrario abona a lo largo de su vida laboral inciden en las pensiones que cobrará cuando tenga derecho a ellas. Lógicamente éstas son más bajas que las del régimen general y de los autónomos. Según el estudio de UGT, los 53.400 jubilados del régimen agrario cobran en la provincia 44.000 millones de pesetas al año; los 4.750 que las perciben de invalidez, otros 3.000 millones. Pensiones que suman 54.000 millones Las viudas y viudos de la agraria, 15.000, ingresan un total de 6.300 pesetas. Los huérfanos, otros 1.010, se reparten únicamente 450 millones, que con los 120 millones de las 275 personas que cobran pensiones a favor de familiares, suman los 54.000 millones de pesetas totales de pensiones de la agraria. UGT, aparte de cuestionar el cambio de los integrantes del régimen especial agrario al de autónomos, considera que no es el momento más oportuno para ello, teniendo en cuenta la crisis del sector agrario, unida a la aparición de casos de vacas locas.