CC OO está en contra de que reformen la AISS con personal trabajando en el edificio

REDACCIÓN LUGO

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El secretario comarcal de CC OO, Anselmo Sampedro Ania, anunció ayer que remitirá escritos al Ministerio de Trabajo y a la Inspección para comunicar su desacuerdo con la realización de las reformas del edificio de la AISS sin desalojar las dependencias sindicales, ni de la Administración. Según explicó, «no nos hacemos responsables de los accidentes que pueda haber». Según Sampedro, en las obras de la AISS «todos teníamos que predicar con el ejemplo para que se haga todo con la mayor precisión posible y evitando todo tipo de riesgos». El secretario comarcal de Comisiones Obreras apuntó que había planteado que las obras se realizaran igual que en A Coruña, donde la constructora adjudicataria asumió los gastos de los alquileres durante el tiempo que duraron las obras. Indicó que incluso hicieron propuestas concretas como ocupar los locales que dejó hace tiempo Telefónica en Rafael de Vega, que dijo tenían 2.000 metros cuadrados de superficie y cuatro entradas independientes y por los que piden un millón de pesetas al mes. Dar ejemplo Sampedro dijo que propusieron también los locales que ocupaba Facenda en la Ronda da Muralla, más pequeños y con dos entradas individuales. A ambas propuestas se negó la Administración. Anselmo Sampedro se preguntó qué ocurrirá cuando retiren las cristaleras de las fachadas del edificio, ya que, según dijo, tenía entendido que era preciso realizarlo al mismo tiempo. «No voy a admitir -apuntó Sampedro- que cualquier empresario venga después a ponernos en la picota», justificando los escritos que remitirá al Ministerio y a la Inspección de Trabajo. Plan de seguridad Sampedro apuntó que no ponía en duda que existiera un buen plan de seguridad para las obras, pero indicó que mandaría los escritos al Ministerio de Trabajo y a la Inspección para que, en caso de que ocurriera algo, Comisiones Obreras quedara eximida de toda responsabilidad. En el edificio no sólo permanecerán liberados sindicales y administrativos, sino también funcionarios, entre los que se encuentran los de la Inspección de Trabajo. Éstos ocuparán precisamente la planta inmediatamente inferior a la última en la que pasarán al menos dos meses derribando tabiques. Personal preocupado Entre el personal que trabaja en el edificio de la antigua casa sindical también existe inquietud acerca de si las obras en las plantas superiores no van a perturbar el normal funcionamiento de las oficinas y en qué medida afectará a los trabajadores. Las obras, con un presupuesto de 800 millones, comenzarán en esta misma semana. En una primera fase, cuya duración estiman en un año, arreglarán las cuatro plantas superiores y en la segunda, el resto.