Para la transferencia de las residencias de la tercera edad únicamente serían necesarios acuerdos con los ayuntamientos afectados, según apuntó Facorro, dado que existe la Lei Galega de Servicios Sociais. Respecto de las guarderías apostilló que sí haría falta legislación al respecto para poder traspasar las competencias a los ayuntamientos. La CIG, según Facorro, está en contra de la transferencia de las guarderías a los ayuntamientos. Indicó que deberían de pasar a la Consellería de Educación, como en otras comunidades, en función de lo estipulado en la Logse. En lo que respecta al personal, la propuesta es que los funcionarios adquieran la condición de personal funcionario en otras administraciones, en este caso la local; los laborales fijos, pasarían a ser en excedencia en la Xunta por incompatibilidad y los interinos y temporales perderían toda relación con la administración autonómica. Manuel Facorro insistió en que no es la primera vez que se plantean las transferencias en materia de servicios sociales, algo que según dijo, resucitan «as veces que hay eleccións». Ayuda a organizaciones no gubernamentales El director técnico del Fondo Galego de Cooperación e Solidariedade, Xulio Ríos, estuvo ayer en la casa consistorial lucense para recoger la firma de los responsables municipales de la declaración política As cidades e o Fondo Galego. La concejala Branca Rodríguez Pazos explicó que la Fegamp suscribirá próximamente esta declaración, que de llevarse a la práctica supondrá la progresiva consolidación de una convocatoria municipal única de ayuda a las organizaciones no gubernamentales para financiar proyectos de cooperación. Por otra parte, Rodríguez Pazos dijo que cuando se extinga la prestación social sustitutoria el Ayuntamiento no tiene previsto crear su propia red de voluntariado.