Renfe y Concello tratan de aclarar por qué se hunde la vía en Albeiros

REDACCIÓN LUGO

LUGO

PRADERO

La compañía ferroviaria reforzó los raíles para que los trenes puedan seguir circulando La vía férrea, en un tramo de unos cinco metros, se hunde a su paso por Albeiros, a la altura de A Garaballa. Renfe ha tenido que reforzar la vía para que aguante el paso de los trenes. Lo más curioso es que no se sabe a qué se debe el hundimiento y a donde va a parar el balastro que parece tragarse la tierra. La construcción de Duquesa de Lugo o un fallo aún no detectado en un colector se barajan como causas de este problema que obliga a los trenes a circular a menos de 30 kilómetros por hora.

16 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

A la altura del colegio de Albeiros, la vía férrea se hunde en un tramo de unos cinco metros sin que Renfe, ni el propio Ayuntamiento, sepan explicar por qué motivo. El problema lo detectó un maquinista que notó apreció un bache al pasar sobre este tramo. Dio parte, y se movilizó el servicio de mantenimiento de Renfe. Lo que inicialmente parecía un problema sin importancia, no debió de ser considerado de igual forma posteriormente ya que, según fuentes municipales, se desplazó a Lugo el responsable territorial de Renfe. El caso es que se hunde el balastro que soporta traviesas y raíles, pero, según fuentes municipales, no se sabe a dónde van a parar las piedras. Una de las posibilidades que se barajó fue que estuviese afectando a la vía el colector que pasa por esa zona. Parece que no es así, porque el operario que bajó al pazo para comprobar el estado de la bóveda del colector no vio fallos. Tampoco es descartable que la construcción de Duquesa de Lugo, y la consiguiente incidencia en la acumulación de agua, puedan haber provocado filtraciones en el terreno que ahora estén pasando factura. Algunas fuentes técnicas consideran que esta teoría parece chocar con el hecho de que se trata de un terraplén consolidado. Renfe, como medida provisional, procedió a reforzar raíles y traviesas, de modo que los trenes pueden seguir circulando, aunque a menos de 30 kilómetros la hora. Parece descartado que las obras de la Ronda Norte tengan alguna incidencia en este caso, porque están a unos cuatrocientos metros.