Los enterramientos con «tégula» romana son los más abuntantes y mejor conservados Nuevas excavaciones arqueológicas en la Ronda da Muralla han dejado al descubierto una docena de tumbas romanas, confirmándose una vez más que entre la Estación de Autobuses y la capilla de San Roque hubo una importante necrópolis. Los túmulos hallados son de dos tipos: de laja de pizarra o teja, y de madera. Los restos óseos exhumados han sido escasos, y no se han hallado indicios del foso de la muralla, lo que hace pensar a los expertos que, en ese punto, se encuentra bajo la calzada de la Ronda.
22 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El control arqueológico en dos solares de la Ronda da Muralla _los números 7 y 8_ ha permitido exhumar una docena de tumbas romanas de entre finales del siglo III y principios del IV. Dato clave para datarlas ha sido que las tumbas no están aún orientadas al este, hacia Jerusalén, práctica que se fue imponiendo con la implantación del cristianismo. Los enterramientos son de dos tipos: los denominados arqueológicos por los expertos de Arqueoconsulting, empresa encargada del control, y los de madera. Los primeros consisten en un túmulo excavado en el terreno natural, sobre el que se construía el sepulcro bien con lajas de pizarra, bien con tejas romanas. Como se observa en la fotografía, estaban cubiertos con un tejadillo a doble vertiente. Del segundo tipo, los de madera, apenas se han recuperado restos de clavos de hierro empleados para cerrar el sarcófago. La acidez del suelo y el agua de lluvia también han impedido la conservación relevante de restos óseos. Se cree que los cadáveres se disponían en posición decúbito supino, con las piernas ligeramente flexionadas, y a pocos metros se situaría el ajuar, del que apenas se han hallado vestigios, por lo que los arqueólogos no han podido definir si a un determinado estatus social, le correspondería un tipo de tumba. En uno de los sepulcros, sin embargo, se ha exhumado un sistema de libación, es decir, un conducto donde amigos y familiares del fallecido echarían perfumes o alcohol para su conmemoración. También se halló una piedra en posición vertical, a modo de lápida, pero no se ha conservado inscripción alguna, y se ha distinguido la tumba de un niño. La empresa Arqueoconsulting retiró de los solares las piezas exhumadas en mejor estado, fundamentalmente de tégula, y podrían ser reconstruidas en el Museo Provincial.