Culpan a los dueños de una pensión de usarla de «tapadera» para vender droga

REDACCIÓN LUGO

LUGO

El fiscal pide para ellos en la audiencia lucense un total de diez años de cárcel El fiscal y la policía consideran que Jaime Fontal Lage y su esposa Laura Millares Álvarez utilizaban una pensión de su propiedad como «tapadera» para el trapicheo de droga. Los acusados negaron categóricamente esta acusación en el transcurso de la vista celebrada ayer en la Audiencia Provincial de Lugo. De todos modos, el representante del ministerio público mantuvo la petición inicial de diez años de cárcel para este matrimonio. La pareja está acusada de distribuir cocaína comprada en Vilagarcía.

19 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Jaime Fontal y Laura Millares, según la acusación vendían cocaína, comprada en Vilagarcía, en Lugo y en otros pueblos de la provincia. La distribuían en un piso que hacía las veces de pensión y que, según el fiscal y la policía no era más que una simple «tapadera» para el trapicheo. Ambos contaban con la colaboración de un colombiano para repartir la droga por barras americanas de la provincia, de acuerdo con la acusación pública. En diciembre del año pasado los detuvieron cuando la mujer vendía una bolsita a un consumidor. Cuando era trasladada a la comisaría tiró tres bolsitas de coca en el vehículo policial. En un registro realizado en la pensión encontraron gran cantidad de joyas y relojes, tres millones de pesetas (600.000 pesetas ocultas en unos guantes) y notas relacionadas con la distribución de la sustancia. Jaime Fontal explicó al tribunal que todas sus posesiones, tres pisos y una casa las había heredado de su padre y comprado con su dinero. Dijo que dos de los tres coches con los que supuestamente iba a comprar la droga estaban estropeados. «No es verdad. Nunca me dediqué a expender droga», expresó. También señaló que no tenían nada que ver con un tal Tito, El Colombiano. «Si ese señor se dedica a eso, que lo detengan», indicó. Dejó entrever que si la policía no lo localizaba es porque no quería puesto que esa persona, según expresó, acude con frecuencia a la audiencia y tiene un negocio en Monforte. En cuanto a las joyas encontradas en su casa, dijo que eran familiares.