El escritor Paco Martín destacó que la Porta de Bispo Aguirre fue la frontera entre lo rural y lo urbano El Ayuntamiento de Lugo decidió por segundo año consecutivo realizar un acto de homenaje a la literatura y la muralla, con lo que se conoce como apertura de las puertas. Ayer le tocó el turno a Paco Martín, quien eligió personalmente la de Bispo Aguirre, «por ser o lugar por onde entraba de neno cando viña de Magoi á cidade». Alrededor de cien personas, entre ellas buena parte del gobierno local, acudieron a este acto, que estuvo acompañado por la música tradicional que interpretó Cántigas e Frores.
05 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Paco Martín hizo un repaso por la puerta que precisamente el pasado martes cumplía 106 años, tal y como se refleja en una inscripción. Para el escritor lucense, más que una puerta de entrada fue de salida. «De aquí saía a xente do centro cando ía ó Seminario ou ó cemiterio, e xa en tempos máis cercanos para ir a bañarse ó río ou ás clases dos institutos», recordó Paco Martín. Además, hizo referencia a las personas que acudían de las aldeas y accedían a Lugo, cuando este término significaba todo lo que hubiese dentro de murallas. «A xente viña cos zocos e cando chegaba ó inicio de Bispo Aguirre, os cambiaba por calzado máis fino para entrar na urbe», señaló Martín. Por otra parte, pidió que con la llegada del siglo XXI no se olviden los orígenes que tuvo la ciudad y sus gentes. El escritor repasó el significado que tenía el casco viejo para las personas que como él venían de las parroquias. «O de dentro de murallas eran os rosarios da aurora, os desfiles da victoria, as marchas de profesionais, as colas dos cines, os pecados de Gilda, os concertos da banda ou os paseos pola Praza Maior». La apertura de Bispo Aguirre contó con la animación musical del grupo Cántigas e Frores, así como de un centenar de lucenses que a primeras horas disfrutaban del día festivo.