Una obra hecha por lucenses

LUGO

HENRIQUE HORTAS

Cúmulum celebró una fiesta para finalizar en Lugo un proyecto que ahora tiene su meta en Hispanoamérica El pasado 18 de mayo se colgaba el primer volumen de Cúmulum, «La declaración de los Derechos Humanos». Como en aquella fecha, la puerta de San Fernando fue la escogida para celebrar ayer el acto final de una obra de la que su creadora, Luz Darriba dijo que «se ha escrito y se escribirá mucho en el futuro». A la cita de ayer acudieron los colectivos que colaboraron en la iniciativa, incluidos los presos de Monterroso. Darriba destacó que Cúmulum es una «muralla de libros hecha por lucenses».

30 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el corte de una cinta a cargo de miembros de la corporación local, quedó inaugurado un proyecto que comenzó a gestarse hace casi un año en la mente de la artista Luz Darriba. Por el camino se han escrito muchas palabras sobre una obra calificada por el periodista Luis Carandell, invitado a los actos de ayer, de «insólita y única en el mundo». Hasta los últimos días, el futuro de Cúmulum estuvo en supenso por la polémica entre el Ayuntamiento y sus responsables sobre cuándo se deberían quitar los libros de la muralla. Ayer era todo alegría y concordia. Una emocionada Luz Darriba reconoció que se sentía feliz y que se olvidaba de los sinsabores. «Sólo tengo palabras de agradecimiento porque Cúmulum es una muralla de libros hecha por todo un pueblo, el pueblo de Lugo». Se calcula que más de seis mil personas colgaron volúmenes en la estructura de hierros. Fueron muchos días y noches de esfuerzo, donde desde la aportación de los niños hasta de los mayores, pasando por clubes deportivos o colectivos sociales, fueron engrandeciendo un muro solidario que traspasó las fronteras de Lugo. Cuestión a parte fue la aportación de los reclusos de Monterroso, Bonxe y Teixeiro. Pero fue gracias a los primeros como se consiguió embolsar y colgar buena parte de la obra que hoy se puede ver en la muralla. «El reto de ahora es conseguir enviar todos estos libros a Hispanoamérica», explicó Darriba. Formarán parte del programa de la Unesco Libros para todos. Los actos celebrados ayer incluyeron música, teatro, lectura de poemas y el repicar de diez campanadas de la Catedral como homenaje a las diez puertas de la muralla.