La ciudad lucense se ha convertido en uno de los lugares más acogedores para los extranjeros Los inmigrantes lucenses acuden a esta ciudad motivados por la calidad humana de sus gentes y por el respeto que se ofrece a los extranjeros. Las ofertas laborales aún siguen siendo escasas, pero día a día se está avanzando en la materia, según la asistencia social de la Cruz Roja. La posibilidad de enseñar nuestro idioma y el asesoramiento legal necesario para legalizar su situación y activar sus derechos, son algunas de las iniciativas que están llevando a cabo distintas organizaciones lucenses.
16 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El viento multicultural que sopla en las últimas décadas también está presente en nuestro país. Los inmigrantes acuden a España con el ánimo de mejorar su situación económica y de establecer un futuro mejor que el que les puede esperar en sus países de origen. Cada día más, la entrada se produce a través de los distintos pasos fronterizos y con todos los requisitos legales. Sin embargo, aún se siguen produciendo numerosos casos de inmigrantes ilegales, sobre todo en las costas mediterráneas. Lugo es una ciudad en la que está aumentando considerablemente el número de personas extranjeras que se desplazan en busca de residencia y trabajo. Fuentes de la Cruz Roja han apuntado que la presencia de este colectivo en esta provincia es muy bien recibida por los ciudadanos, a diferencia de lo que pueda pasar en otros casos como en el de El Ejido. Noelia Díaz, asistenta social de la Cruz Roja, trabaja desde hace tiempo con los inmigrantes y considera que la principal dificultad con la que se encuentran es el idioma. Esta asociación humanitaria ofrece servicios que facilitan la integración y la estabilidad de los extranjeros en nuestro país. Para ello, han creado un servicio de Asesoramiento a Inmigrantes, que les ofrece información sobre la tramitación de documentos, los derechos que les son propios y sus posibilidades dentro de la ciudad. Otro de los inconvenientes es su acceso al primer empleo, en el que se hay diversos motivos, entre los que no cabe obviar el racismo, según apunta Sofía Bernardo, portavoz oficial de la ONG SOS Racismo. En su opinión, «se ha detectado un incremento de menores de edad que carecen de una atención personalizada. Este hecho provoca una masificación de inmigrantes en los centros públicos, y la situación es muy precupante en el caso de las mujeres. La inmigración es sobre todo femenina, y a través de ellas se sustentan los clubes de alterne. Vienen a España con la promesa de un trabajo digno y lo se encuentran una realidad muy distinta».