Abogan por un mayor compromiso de las cajas de ahorros con las empresas

REDACCIÓN LUGO

LUGO

ENRIQUE HORTAS

Trece expertos en economía debaten en un curso de verano sobre el papel de estas entidades Las cajas de ahorros necesitan involucrarse más en la economía gallega y adquirir mayores compromisos para la financiación de las empresas, según aseguró ayer Luis Castañón Llamas, director del curso sobre «O novo papel das caixas na economía galega», que comenzó ayer en la Escola de Empresariais. Castañón, que es profesor de Economía Aplicada, que pronunció la primera conferencia, abogó por un equilibrio entre los apoyos orientados a las familias, con los prestados a las industrias.

17 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Castañón aseguró que el proceso de fusión de las cajas está congelado ahora con el acuerdo al que llegaron las del sur. En su opinión, a corto plazo es impensable una nueva fusión, en este caso con Caixa Galicia. Explicó que la integración de las tres del sur llevará su tiempo. «Dentro de unhos anos _apostilló_ haberá que pensar en si é bon ou non que en Galicia haxa unha ou duas, porque xa teremos solucionados moitos dos interrogantes que se plantexan agora». Según él, «a economía galega estará igual de atendida cunha ou con dúas». Para Luis Castañón ahora, más que el debate sobre la necesidad de una o de dos cajas de ahorro, es importante la regulación de las administraciones sobre las cajas, de cara a conseguir un mayor compromiso de éstas con el sector productivo gallego. Planteó además la conveniencia de buscar un equilibrio entre lo público y lo privado de las cajas. «Es un terreno polémico dilucidar si deben actuar como entidades privadas o caminar hacia el interés social». Según el conferenciante, la apuesta de los bancos hacia las empresas está siendo mucho mayor que las de las cajas de ahorros, aunque puntualizó que Caixavigo era, de las gallegas, la que más se está caracterizando por esta apuesta. Castañón apuntó también que hasta ahora las cajas, Caixa Galicia en especial, eran el cauce para la inversión de capital gallego fuera de la comunidad. Apuntó que esta medida «non era sensata nin positiva».