Una alambrada de dos metros impide el acceso a una de las zonas de descanso más populares de Lugo Una almabrada metálica de dos metros de altura y diversas cancillas, impiden el acceso del público a O Piago, una de las zonas de recreo y descanso más populares entre los lucenses. Los cierres privan al público del uso y disfrute de un área de gran belleza, situada en el río Miño. La decisión, que provocó una gran polémica, fue adoptada por la empresa Barras Eléctricas propietaria de la minicentral hidroeléctrica y también de los terrenos próximos. Las obras continuarán con la construcción de un muro.
21 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.O Piago puede pasar a ser historia no sólo como área de recreo y descanso sino como uno de los centros de visitas más destacado de las inmediaciones de la capital lucense. Desde hace unos días, el público no puede acceder a esta zona, ubicada en el río Miño, en el término municipal de Outeiro de Rei. Alambradas metálicas de dos metros de altura, vallas de hierro galvanizado y cancillas cerradas con gruesos alambres imposibilitan el paso. Las obras, llevadas a cabo por la empresa Barras Eléctricas, todavía no están rematadas y se completarán, según puede apreciarse en el sitio, con un muro de hormigón y otra cancilla que impedirán entrar en los terrenos que son propiedad de esta empresa que explota en el lugar una minicentral hidroeléctrica. Las obras sorprendieron a los usuarios de esta zona que durante el pasado fin de semana registró un gran abarrote de público. La decisión de la empresa provocó no sólo una gran polémica sino también un fuerte malestar. Piragüistas, pescadores y varios usuarios expresaron sus quejas, a través de llamadas telefónicas a la redacción de La Voz. Algunas personas anunciaron su intención de recurrir a diversos organismos por entender que este cierre podría ser ilegal.