El alcalde apoyó una manifestación contra el «castigo» impuesto por la Xunta Unos 320 alumnos, profesores y padres del Instituto de Enseñanza Secundaria de la zona educativa de Rábade se arrodillaron ayer en el patio con los brazos en cruz, portando un libro de texto en cada mano, y con la cabeza bajada, en un nuevo acto reivindicativo en demanda de la ampliación de la oferta educativa del centro para el curso 2000-2001.
24 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.JOSÉ MIGUEL LÓPEZ VILALBA Los participantes quisieron denunciar con esta medida que se sienten «castigados» por la Consellería de Educación, a cuya puerta seguirán llamando hasta lograr su objetivo antes de acabar el curso. Este acto contó con la participación del alcalde de Rábade, Francisco Fernández Montes, por entender que «as súas reivindicación son xustas, e o modo de facelo é exemplarizante, sen molestar a ninguén e moi imaxinativos». El regidor declaró que la Consellería de Educación debería reflexionar para que los actos no vayan a más. En este sentido, el presidente de la APA Río Miño, Pablo Rábade, señaló que un sector de dicho colectivo es partidario de radicalizar las movilizaciones. Por otro lado, el salón de actos del colegio Otero Pedrayo de Rábade acogerá a las doce del medidía un planetario, dentro del plan cultural Lugo 2000. Los niños podrán ver medio millar de estrellas, cosntelaciones, movimientos de planetas, entre otras cosas.