David Foenkinos: «Hay algo peor que no ser publicado: ser publicado y que a nadie le importe»
CULTURA
«Es un homenaje a la literatura», dice Foenkinos de su última obra: «La biblioteca de los libros rechazados»
17 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Un bibliotecario de una pequeña ciudad de la Bretaña francesa guarda todos los manuscritos rechazados por las editoriales. Un día, una editora descubre en ella una obra maestra escrita por un tal Henri Pick, fallecido dos años antes. Pero la viuda de Pick, quien regentó una pizzería durante toda su vida, asegura que jamás le vio escribir ni leer una sola línea. David Foenkinos (París, 1974) acaba de publicar La biblioteca de los libros rechazados (Alfaguara), su última novela tras el éxito de Charlotte, con el que ganó el premio Renaudot y el Goncourt des Lycéens.
-¿Cómo nace «La biblioteca los libros rechazados»?
-Cuando descubrí esta biblioteca -que es real, está en Estados Unidos-, me pareció magnífico. Encontré poético que existiera un lugar donde dejar los manuscritos rechazados. Así que imaginé la versión francesa en Bretaña. Lo divertido es que después el libro tuvo mucho éxito y ahora en Francia la gente que tiene un manuscrito lo deja en esa biblioteca.
-El libro reflexiona sobre el éxito literario y la imposibilidad de alcanzarlo «únicamente con márketing». ¿Cómo se llega entonces a este éxito?
-Es un libro que habla sobre el hecho de que a veces las historias de alrededor de una novela son tan importantes como la propia novela. Siempre ha sido así. Nos encanta contar cuentos, descubrir autores nuevos… Cuando nos gusta un libro queremos saberlo todo sobre el autor.
-Fue la fotógrafa Vivian Maier quien inspiró este libro.
-Nació de dos inspiraciones paralelas. Por un lado, el descubrimiento de esta biblioteca de libros rechazados. Por otro, a raíz de un documental que vi sobre Vivian Maier. Me quedé fascinado por su historia: era una canguro excéntrica que dedicó toda su vida a los niños. Solo después de su muerte se descubrió su extraordinaria obra fotográfica. Y el hecho de no haber mostrado nunca sus fotos, de haber creado desde la discreción absoluta, tiene que ver con su éxito. Así que pensé que era perfectamente posible que un pizzero, en una pequeña pizzería de la Bretaña, pudiera haber escrito un libro sin decírselo a nadie.
-¿Cuántos rechazos literarios ha sufrido usted?
-Yo tengo una historia particular. La primera vez que mandé un manuscrito nadie lo quiso, pero lo cogió la editorial más prestigiosa de Francia. Aunque yo creo que hay un dolor más fuerte que el que te rechacen, y es el ser publicado pero que a nadie le importe. Es el caso del 99 % de los libros. Mis primeros libros no tuvieron ningún éxito, ¡y no pasaba nada! No me amargaba, pero vi a otros autores desesperados porque solo vendían libros a sus familiares.
-Dice usted que en «La biblioteca de los libros rechazados» expresa su amor a los libros.
-Es totalmente cierto. Este libro es una declaración de amor a quienes les gustan los libros: bibliotecarios, libreros, escritores, editores, lectores… Es un homenaje también a la literatura: en todos mis libros me gusta hablar de todos los libros que me gustan, compartir mis pasiones literarias o de otro tipo.
-En su penúltimo libro, «Charlotte», redescubre la biografía apasionante y trágica de Charlotte Salomon, una semiolvidada pintora judía que fue exterminada en Auschwitz a los 26 años. ¿Por qué decidió escribir sobre ella?
-Para mí Charlotte es mi libro más importante. Ella fue una mujer fascinante, por su inteligencia, su cultura, su talento extraordinario, su arte y su fuerza de combate… No quería que la gente se olvidara de ella, así que dediqué toda mi energía a escribir este libro, a investigar sobre ella. El éxito que tuvo el libro fue mayor de lo que yo esperaba, ya que ahora en Francia es un libro que se estudia en los colegios. Además, estoy trabajando en una película sobre esta obra.