Taboada asegura que «de plagio no hay absolutamente nada»

P. V. LALÍN / LA VOZ

TABOADA

Una diseñadora del cartel está adscrita al banco de dibujos y los compró

02 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Pilar Taboada, autora del cartel del Cocido que cuestionó la asociación O Naranxo, acusándola de plagio, habló ayer sin querer entrar en que el ataque «no viene de ahora, viene ya del centro, son personas identificadas». Se limitó a explicar el proceso de elaboración del cartel negando radicalmente que se trate de un plagio. Asegura que «no soy diseñadora» y que trasladó a una diseñadora con la que trabaja bocetos y «las coordenadas, los colores, los dibujos, le envío lo que quiero». Asegura que no sabía como era el acabado pero que lo que hizo la diseñadora es todo normal en los nuevos lenguajes de post producción, sobretodo en diseño». Asegura radicalmente que «de plagio no hay absolutamente nada»

Taboada contactó con su diseñadora, Karen Schulze, ante el impacto de las acusaciones. Le explicó los pormenores y lo hace público. Se trata de usar dibujos de base de un banco de imágenes al que está afiliada y registrada como diseñadora gráfica y es muy común en diseño y lo hacen todas las agencias de publicidad y diseñadores particulares. No es plagio porque se usan imágenes que se trabajan encima con otra línea y grafías. Para usar el originar habría que comprarlo para que diese resolución necesaria. Asegura que no había necesidad de adquirirlas porque son estandar y disponibles gratis para afiliados y hay 25,4 millones de imágenes libres de derechos y entre ellas estas dos, explica la diseñadora que las usó porque no es caricaturista y agilizaba el trabajo que llevó tantos arreglos y cambios, indica.

Legalidad de la licencia

Pero aún así la diseñadora adquirió las dos imágenes, para protegerse más, como si las hubiese usado tal cual, lo que dice no ser cierto. La diseñadora le traslada a Taboada una copia de la legalidad total de la licencia de uso de las imágenes y para que fines puede ser usada, «que es legal lo que hicimos y además está la compra de las imágenes». El certificado especifica el pago por un año y los usos de los dos dibujos de cerdos «como parte de materiales de mercadeo, publicidad, promoción, incluyendo anuncios impresos».

Taboada recibe explicaciones de que es un trabajo «además de legal muy profesional» y lamenta el ataque a su imagen.