Los lobos matan dos ovejas en Taboada a plena luz del día

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE/LA VOZ.

TABOADA

Los lobos protagonizaron ayer una inusual correría en Pedreira, una aldea de Taboada perteneciente a la parroquia de Sonán. Lo extraño de su incursión, que dejó dos ovejas muertas, es que se produjo a plena luz del día y a muy poca distancia de las casas. Las reses estaban pastando en ese momento a poco más de veinte metros de la vivienda de la propietaria del rebaño, Berta Mourenza.

Los técnicos de Medio Ambiente que se personaron en el pueblo para constatar los daños confirmaron que el ataque fue obra de lobos y no de perros asilvestrados u otras alimañas.

La dueña del rebaño había sacado a pastar a primera hora de la mañana a las ovejas a una finca próxima al establo. Cuando regresó por ese lugar, no mucho después, se encontró con que el rebaño había desaparecido. Las dos ovejas que mataron los lobos aparecieron en un radio de trescientos metros. Una estaba prácticamente devorada y la otra presentaba varias dentelladas en el cuello.

El resto de las reses fueron localizadas posteriormente en las proximidades de la finca por la propietaria del rebaño, que hace siete años ya vivió una experiencia similar por otro ataque de lobos.