Bodegas que solo emplean uva de esa subzona del Sil piden más presencia en la feria
25 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.No es oro todo lo que reluce. Ni Amandi, al menos en un sentido estricto, todo el que se vende en la feria del mismo nombre. Solo un porcentaje de las bodegas que acuden a la muestra vitícola producen íntegramente con uvas de esa subzona del Sil. Son los vinos que, además de la contraetiqueta de Ribeira Sacra, lucen el sello distintivo de «Amandi» que autoriza el consejo regulador solo para esa parte de la denominación de origen. En una reciente reunión para perfilar la próxima feria, los elaboradores más puristas pidieron que se introduzca alguna fórmula que deje claro al público ese matiz.
El distintivo de Amandi que lucen algunas marcas es de tamaño sensiblemente mayor que la propia contraetiqueta de Ribeira Sacra. Lleva un mapa de esa subzona de la denominación y un texto alusivo a su singularidad. Para que un vino pueda lucirlo, el consejo regulador debe verificar que la uva procede de las parroquias acogidas a Amandi: Doade, Amandi, Lobios, Pinol, Santiorxo, Barantes, Bolmente, San Martiño de Anllo, parte de San Estevo de Anllo y Marcelle.
Si una bodega compra uva en otras zonas de viñedo de la denominación de origen, por necesidad o porque entiende que es mejor así, el vino es ribeira sacra a secas. Pero no puede ser amandi, aunque se elabore dentro del término municipal de Sober. Ni siquiera pueden entrar en un vino amandi uvas de Rosende, Vilaescura, Canaval, Proendos, Neiras o el lado de Cabe de San Estevo de Anllo, porque según la reglamentación del consejo regulador aun estando en Sober pertenecen a la subzona de Ribeiras do Miño.
Ernesto Rodríguez, de Viña Peón, abrió el debate sobre la diferenciación de los vinos en la última reunión preparatoria de la feria. «No quiero ser portavoz de nada y menos aún generar malentendidos. Ni siquiera tengo por qué estar en lo cierto. Pero creo que sería bueno hablar de esto para fortalecer Amandi», dice el bodeguero.
La tienda del Centro do Viño da Ribeira Sacra dedica uno de sus estantes a los vinos de la subzona de Amandi. De los que están a la venta, lucen el sello distintivo de esa subzona Proencia, Dominio de San Xiao, Don Bernardino, Val da Lenda, Mezquita, Marcelino, Viña Peón, Tear,
Estrela y Cazoga. La mayoría acuden a la Feira do Viño de Amandi. No obstante, puede que alguna de ellas renuncie al sello de Amandi en la cosecha del 2018 al no disponer de suficiente cantidad de uva propia.
Sin perjudicar a nadie
¿Cómo trasladar a la feria esa diferenciación? Ernesto Rodríguez sugiere que una posibilidad sería agrupar a los más puristas en una parte del recinto. «No quiere decir que deba ser la solución, puede haber otra. Sé que es difícil encontrar una fórmula sin que nadie se sienta perjudicado, pero pienso que lo peor sería no hacer nada», apunta este bodeguero, ganador de algunas de las últimas ediciones de la feria.
Las bodegas que secundan este argumento inciden en que no es una cuestión de calidad. Puede haber vinos con mezcla de uva de otras subzonas mejores que los que son amandi cien por cien. El alcalde de Sober, Luis Fernández Guitián, incide en ese argumento. «As adegas máis coñecidas e representativas de Amandi non levan ningunha contraetiqueta diferente á de Ribeira Sacra», señala. «Andar con localismos, cando a Ribeira Sacra é coñecida a nivel mundial polos seus viños e o seus atractivos turísticos, paréceme que é entrar nunha polémica estéril», añade.
La feria es de carácter municipal y las reglas del juego no variarán por ahora respecto a pasadas ediciones. Podrán participar las bodegas de Sober dadas de alta en la denominación de origen que se comprometan a llevar vino de la última cosecha.
La llegada a Sober de productores de Pantón está detrás de la polémica
Un bodeguero de Pantón elabora desde la pasada cosecha en la subzona de Amandi y hay otra bodega de ese municipio que también tiene proyectado su traslado a corto plazo a Sober. La polémica suscitada en torno al sello distintivo de Amandi no es ajena a esos movimientos, propiciados por el despegue turístico de la ribera del Sil. Las nuevas bodegas, al tener su sede en Sober, podrán ir a esa feria del vino aunque las uvas con las que elaboran sus vinos donde las dificultades de cultivo del viñedo son mucho menores. En la última reunión con los bodegueros, el alcalde de Sober dijo que cuando eso suceda será el momento de discutir sobre hipotéticos cambios en las condiciones de participación en la Feira do Viño de Amandi