Hasta siempre, don Manuel

SOBER

Un centenar de vecinos de Rosende despidieron con un homenaje al párroco que estuvo con ellos 38 años

30 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los vecinos de Rosende, en Sober, homenajearon al que fue su sacerdote durante los últimos 38 años, Manuel Matanza García. Un centenar de personas participaron en el almuerzo de confraternidad que se celebró en el local social de esta parroquia soberina.

Previamente a la comida tuvo lugar una Eucaristía, que presidió el propio sacerdote, que desde hace varios meses ya vive con su familia en Carballedo, municipio del que es natural. La misa fue concelebrada por el actual párroco, Guillermo Fernández Andrade, y por el diácono Miguel Alonso.

Manuel Matanza estuvo acompañado en este acto de despedida por sus sobrinos, María Matanza y Luis García. A la comida también asistió el ex diputado Carlos Mantilla. Los vecinos de Rosende agasajaron a su ex párroco con una placa de recuerdo y con un reloj.

La emoción embargó a Manuel Matanza, que tuvo palabras de agradecimiento para los que fueron sus feligreses. «Estoy muy contento por haberme reunido con mis vecinos. Sentí una gran alegría al verlos en la iglesia. Durante mi estancia en esta parroquia demostraron su colaboración y fueron muy atentos. Nunca me crearon ningún problema. Siempre que les pedí ayuda para acometer obras en la iglesia, siempre respondieron afirmativamente. Los llevaré siempre en mi corazón», indicó.

A sus 84 años y después de 53 años ejerciendo como sacerdote, Manuel Matanza disfruta de su jubilación rodeado de los suyos. No obstante, aún oficia de vez en cuando misa en la parroquia de Carballedo. «Ayudo en las tareas de casa y hago compañía a mi hermano, que está enfermo. Todos los días salgo a pasear. Recorro unos cinco kilómetros. Cuando no está el sacerdote de nuestra aldea presido la Eucaristía. Mi otro oficio es rezar», comentó Manuel Matanza, que volverá a Rosende de visita.