En Sober está pendiente de señalización una espectacular ruta de senderismo por el Cañón del Sil Las escarpadas riberas llegan a los 500 metros de altura en algunos puntos
08 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?os miradores del Sil ubicados en la parroquia soberina de Bolmente -denominados Cotarro 1 y Cotarro 2- son ampliamente conocidos por su espectacularidad. Se puede afirmar que aún son más impresionantes los paisajes que se divisan en el tramo comprendido entre ambos miradores. Una vistas sobrecogedoras,de auténtico vértigo, se ofrecen a lo largo de este recorrido. El lugar más idóneo para iniciar la caminata es el mirador Cotarro 2. También se puede empezar en Cotarro 1, pero el acceso a este paraje resulta más dificultoso, debido a la longitud y al mal estado de la pista que lleva hasta él. El recorrido empieza en un cortafuegos que arranca a la derecha de la zona reservada para aparcamiento. En los primeros 200 metros hay una fuerte subida, pero una vez superado este obstáculo, la pista llanea prácticamente en todo el trayecto, a excepción de algunos pequeños remontes. En conjunto, la dificultad del trayecto es bastante baja. Las primeras vistas impactantes son las del monasterio de Santa Cristina de Ribas do Sil, que aparece en la orilla opuesta rodeado de uno de los mayores bosques de castaños de la Ribeira Sacra. Más adelante, la ruta pasa por diversos miradores naturales formados por grandes masas graníticas colgadas sobre el vacío, que van apareciendo con intervalos de pocos metros. Algunos de estos parajes son desde luego más espectaculares que otros, pero merece la pena ir deteniéndose en todos ellos para admirar las diferentes perspectivas que presentan. El precipicio alcanza los 500 metros de altura en algunos puntos. Alturas máximas En el kilómetro 1,5 el camino llega a la altura del Cotarro das Rodas, donde hubo una cantera de la que se extraían piedras de molino. Unos 300 metros más adelante, la senda pasa por el Alto das Canteiras, uno de los puntos más elevados de la Ribeira Sacra, con 757 metros sobre el nivel del mar, donde también se hallan varias antiguas canteras. En este punto comienza una bajada que se prolongará durante un kilómetro, hasta el final de recorrido, en el mirador Cotarro 1. A pesar de su indudable espectacularidad y del interés que presenta para la práctica del senderismo, la ruta todavía no ha sido señalizada. Sin embargo, necesitaría muy pocas medidas de acondicionamiento: bastaría con instalar tres o cuatro señales en los puntos de comienzo del itinerario y en los parajes más interesantes. El camino es el mismo cortafuegos, que en algunos tramos tiene hasta veinte metros de anchura, por lo que no requiere trabajos especiales de mantemiento, salvo quizá en los accesos a las viejas canteras.