Un moderno complejo turístico se alza cerca de las minas romanas y de una aldea desaparecida en los 50 El lugar de Augasmestas, en el municipio de Quiroga, es hoy conocido ante todo por su embarcadero de catamaranes y su complejo turístico, pero la zona también destaca por la existencia de importantes vestigios de las excavaciones mineras romanas. En las cercanías se conservan además los restos de la aldea del mismo nombre, desaparecida en los años 50 cuando fue construido del embalse de San Estevo.
14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El antiguo pueblo de Augasmestas tenía unas siete viviendas, habitadas por otras tantas familias. El último vecino lo abandonó en 1955, cuando fue construido el embalse de San Estevo. Los demás ya se habían mudado antes, algunos a la cercana localidad de Covas y otros a Quiroga y Monforte. Al cabo de este tiempo, el pueblo está casi completamente arruinado y de sus viejas construcciones apenas se conserva una fachada. Sin embargo, en el medio de la población aún se mantiene íntegro un horno construido hace más de tres siglos, el único de la aldea, donde cocían el pan todos los vecinos. Los antiguos habitantes de Augasmestas recuerdan que la dueña del horno, conocida como Nonila, era la vecina más pudiente del pueblo y fumaba habitualmente en pipa. El pago que recibía por permitir usar el horno consistía en un simple bolo de pan. Yacimientos Frente a las viviendas desaparecidas se hallaba una construcción mucho más antigua. Se trata de los restos de un canal que formaba parte de las explotaciones mineras de la época romana y que comunicaba los cauces del Lor y el Sil. Su finalidad consistía seguramente en transportar el agua desde los niveles superiores a los inferiores para erosionar los terrenos sedimentarios de los que se extraería el oro. Augasmestas se encuentra en la misma zona de aluvión a la que pertenecen los yacimientos auríferos de Covas. Las acumulaciones de cantos rodados en la orilla del Sil corroboran la intensa actividad minera que conoció entonces este rincón.