Decrece un 20% el número de explotaciones de vacuno en la comarca

O INCIO

ALBERTO LÓPEZ

En el trienio de 1998 al 2001 desaparecieron 473 granjas, lo que supone casi 180 por año En contraposición, aumentó el número de vacas y la media de reses por ganadería

10 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los últimos datos oficiales, desde finales de 1998 al 2001, reflejan una elevada desaparición de explotaciones de vacuno en los seis concellos de la zona: O Incio, Paradela, Portomarín, Samos, Sarria y Triacastela. En contraposición, las explotaciones que continúan produciendo elevaron considerablemente la media de cabezas por empresa. Esta tendencia se mantiene en las últimas campañas según los expertos, aunque no se conocen datos oficiales. En un trienio se cerraron en la comarca 473 explotaciones. La media anual está próxima a las 160. En porcentajes, desaparecieron un 20%. El principal motivo de los cierres es la elevada media de edad del rural gallego. Muchos fueron los ganaderos que se jubilaron y sus familiares más jóvenes declinaron continuar trabajando en el campo, optando por vender el ganado y los derechos de nodriza en el caso de los que trabajaban en el ramo de la carne o los animales y la cuota en el de los que centraban su producción en la leche. El descenso en número no se correspondió con una bajada del número de vacas. Las explotaciones que permanecen en activo cuentan con 3661 cabezas más que en el 98. El incremento fue enorme en las explotaciones lácteas, 4263, mientras que las cárnicas sufrieron un notable descenso, 607. Esta cifras se basan en que el margen de beneficios es menor en la leche, por lo que precisan producir más para obtener unas ganancias normales, mientras que en carne sucede al revés. Los datos confirman que hay menos empresas basadas en el ganado vacuno, pero las que quedan son más fuertes y competitivas. El registro que lo confirma es que en el 98 la media de cabezas de vacuno por explotación era de 15,7 y en el 2001 alcanzó el 21,5. El aumento de 6 reses por explotación se corresponde con un 30%, es por tanto muy importante. A nivel individual, el incremento más notable se produjo en el Concello de Sarria, que pasó de una media de 10,56 vacas por explotación a 20,37. Esta cifra supone que en este municipio casi se duplicó el número de reses por ganadería. Un dato curioso se comprueba en Portomarín. En este Concello hay 5.750 vacas de leche y únicamente 616 de carne. La contraposición a este dato se encuentra en Triacastela, municipio en el que 2.196 cabezas de ganado son de carne y únicamente 200 de leche. En el resto de ayuntamientos las cifras son más parejas entre las explotaciones dedicadas a distinta producción. A nivel global, en toda la comarca hay casi 7.000 vacas más destinadas a la producción de leche que de carne. Esta cifra confirma la tendencia de que la producción tiende más hacia las explotaciones lácteas.