Uno de los arroyos que pasan por A Ferrería do Incio permite un paseo ideal para aplacar el calor Parte del recorrido puede hacerse por el propio cauce del regato
09 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l arroyo de O Lameiro es uno de los varios afluentes que tiene el río Antigua, con el que se une en el pueblo de A Ferrería do Incio. Es un regato menos caudaloso que el Antigua y en las semanas más rigurosas del verano sufre una merma importante, pero esconde en su recorrido rincones preciosos, especialmente recomendables estos días en los que el el calor no da tregua. Un recorrido de apenas kilómetro y medio siguiendo el cauce de O Lameiro permite pasar por cuatro cascadas, dos tramos con rápidos y varios pequeños saltos de agua. El itinerario permite dos alternativas. La primera es para los osados, que pueden hacer la ruta siguiendo el curso del regato por su margen derecho desde su desembocadura en el río Antigua. Con esta opción, los caminantes se encontrarán con dos tramos que tendrán que recorrer por dentro del cauce. Para ello, sólo necesitan un calzado apropiado para el agua. En tiempos había un camino de acceso para los prados d ela margen derecha del arroyo O Lameiro que permitía recorrelo con suma facilidad. Ahora, ese camino está muy deteriorado. Por eso, es necesario tomar el camino de Pozo Verde para, una vez recorridos unos cien metros desde la última vivienda, hay que salir del camino para coger un sendero que lleva hasta la orilla de O Lameiro. Desde aquí sólo es necesario seguir por la orilla en sentido ascendente hasta la última cascada. La maleza impide el avance en algunos tramos. En esos lugares es donde resulta imprescindible caminar por el agua. Justo por encima de la cuarta cascada sale un camino que permite hacer la vuelta más cómodamente. La alternativa para los menos aventureros es un sendero que arranca de la parte alta de A Ferrería denominado Camiño dos Soutos y que era la vía de comunicación con los pueblos de Foilebar y Vilarxoán. Actualmente está cerrado por la maleza a la mitad de su recorrido. La pendiente es un poco fuerte durante los primeros quinientos metros. La ruta pasa entre castaños centenarios de gran porte. A continuación, el camino se hace llano y a los pocos metros aparece una bifurcación. Hay que seguir hacia la izquierda, por un sendero que desciende hasta el arroyo de O Lameiro y, al mismo tiempo, da acceso a los prados situados en sus márgenes. Hasta aquí, el caminante habrá recorrido aproximadamente un kilómetro. En el mismo lugar de acceso al arroyo está la cascada de O Prado Grande. Aquí hay que cruzar el regato hacia su orilla derecha para seguir en sentido descendente para ver el resto de las fervenzas. Unos metros más abajo se encuentra la cascada de A Lamela, donde el agua se encajona y crea un precioso salto de agua de cinco metros. Un poco más abajo está la cascada de Prado de Riba, de la que sale un canal para regar los pastizales. Finalmente, y ya casi en la unión con el río Antigua, se puede ver la cascada de O Penedo