Los paleontólogos suponen que las manadas de mamuts se asentaban en la parte baja de los valles de Sarria y Monforte, que eran terrenos pantanosos con vegetación abundante. El ejemplar de O Incio apareció en la zona de los montes de Oural, que divide estas dos cuencas. El animal quizá pasaba de un valle a otro cuando quedó atrapado en una grieta. La ocupación del territorio gallego por los mamuts se produjo durante la última glaciación, por lo que el ejemplar de O Incio podría tener entre 115.000 y 25.000 años de antigüedad. El paleontólogo Fernando López González, del Instituto Universitario de Xeoloxía, considera que vivió al final del periodo, probablemente en la misma época que otros mamuts hallados en diversos lugares de la cornisa cantábrica. Estos ejemplares pueden datarse con más seguridad, ya que aparecieron en los mismos estratos que algunos instrumentos paleolíticos cuya antigüedad se estima en torno a 25.000 años. Glaciares y nieves perpetuas En esa época, el territorio de Galicia no presentaba una fisonomía muy distinta de la actual, pero el clima era bastante diferente. En la alta montaña lucense y ourensana había glaciares y nieves perpetuas, mientras que la vegetación era posiblemente de tipo estepa fría. En cuanto a la fauna, muchas especies actuales -oso, zorro, jabalí, corzo, caballo, liebre, conejo- convivían con otras que se extinguieron posteriormente en estas latitudes, como el reno, el rinoceronte lanudo, el bisonte y la hiena.