Esplendores del pasado en Fiolleda

Un recorrido por el patrimonio olvidado de una parroquia monfortina


monforte / la voz

La parroquia monfortina de San Cosmede de Fiolleda, como su vecina de Baamorto, posee un patrimonio histórico tan abundante como poco conocido, aunque su estado de conservación es en general poco satisfactorio. Una sencilla ruta de automóvil permite admirar esta riqueza patrimonial.

Para acceder a esta parroquia desde Monforte se puede ir por la carretera que lleva As Lamas y Baamorto o por la LU-546 en dirección a Bóveda. Para que el recorrido sea más directo hay que tomar este último acceso.

Tras salir de Monforte, en el kilómetro 6 -a la altura de A Áspera- hay que tomar un desvío a la izquierda para Vilalpape y Marexe. A a 3,4 kilómetros de este desvío se halla el primer elemento de interés, el castro de Vilamaior, al que se accede por un camino de unos doscientos metros de longitud que sale a la izquierda de la carretera. Es un asentamiento castreño de grandes dimensiones que conserva restos de muralla y un ancho foso. Hoy está ocupado por una plantación de pinos y abundante maleza.

La siguiente parada está en el pueblo de Vilamaior, a un kilómetro del castro. En este núcleo hay varias importantes muestras de arquitectura señorial rural. Justo a la entrada y a la derecha está la Casa de Mestre, una vivienda de grandes proporciones y en mal estado de conservación. Enfrente y a poca distancia está la Casa de Donís, en mejor estado

En el centro del pueblo se halla la pequeña Capela da Virxe, construida en el siglo XVIII. En su interior conserva un retablo barroco y una pía bautismal en granito del siglo XVII.

Pazo de Vilamaior

A la salida del pueblo, a la derecha, se encuentra el pazo de Vilamaior. Consta de varias edificaciones de distintas épocas. En la parte superior de la puerta que da acceso al edificio principal se sitúa un escudo de piedra con las armas de la familia. Seguimos por el vial asfaltado unos 650 metros, donde nos vamos a encontrar con un desvío a la derecha que nos va llevar a la iglesia de San Cosmede de Fiolleda, después de recorrer unos setecien tos metros más. Fue construida en el siglo XVIII y apenas tiene interés arquitectónico, salvo un pequeño porche lateral sostenido por columnas de piedra y capiteles que pueden proceder de un anterior templo. Al lado de la iglesia está la casa rectoral, muy mal conservada.

parajes naturales

Una zona con numerosas muestras de arquitectura señorial rural

Al salir de Vilamaior hay que tomar un desvío a mano derecha que lleva a Fiolleda, situada a unos doscientos metros. En el centro del pueblo está la Casa Grande de Fiolleda, con una fachada de 34 metros de longitud. A su lado se levanta un hórreo de notables dimensiones.

De la parte alta del pueblo sale una pista asfaltada que lleva a Figueira, pasando por la ermita de San Roque -a unos quinientos metros- y al Alto de San Roque, donde se ubica la capilla homónima, de reciente construcción. Unos ochocientos metros más adelante está el pueblo de Figueira, donde destaca un roble de gran tamaño.

Si avanzamos unos seiscientos metros por el vial de la derecha y luego giramos a la derecha por un camino durante otros cuatrocientos metros, llegamos al castro de Mourindá o Rodela. No se aprecian sus estructuras, debido a las labores agrícolas y al reaprovechamiento de sus piedras.

Casas fuertes

De Figueira también sale una carretera que lleva al lugar de Pando, -a un kilómetro-, donde hay una casa fuerte con una torre y un portón rematado en arco de medio punto. Volvemos a Figueira y tomamos el vial de la izquierda en dirección a San Mamede -a 1,3 kilómetros-, lugar que cuenta con la Casa de Fidalgo y la Casa de Supereiro, situadas una enfrente de la otra. La primera consta de varias edificaciones con varios volúmenes. Sus puertas están adornadas por dinteles y dovelas de cantería. En la Casa de Supereiro -que fue una residencia de curas- destaca un portón con dovelas de cantería, una de ellas grabada con una cruz. Junto a la Casa de Fidalgo está la capilla de San Mamede, construida en 1886. En su muro lateral derecho hay una lápida con varios curiosos grabados -algunos son figuras de animales- de origen desconocido.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos

Esplendores del pasado en Fiolleda