22 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Seguro que existen mil razones para explicar el retraso que acumulan las obras del museo del vino. Y también que hay más de un culpable de la demora. Pero no es menos cierto que Monforte no está para tomarse las cosas con tanta pachorra. Si este es el ritmo que merece un proyecto prioritario para la dinamización turística, apaga y vámonos.