02 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
En los últimos años se han plantado miles y miles de cepas en el entorno de Monforte. Pero no se instaló ni un sólo vivero en la zona para atender la demanda de vides. Es un ejemplo de la falta de iniciativas empresariales de una ciudad acostumbrada a vivir primero de la zona rural y más tarde del ferrocarril. Por lo que parece, ahora le toca al puerto seco. ¿Dará para tanto?