La cosecha de castañas viene con retraso y las setas escasean en este otoño tan cálido y poco lluvioso, pero las tradiciones propias de esta época no deben perderse por muy raras que estén las condiciones meteorológicos y además, ya vinieron otros otoños secos. Aunque las castañas no abunden mucho por ahora, en las diversas localidades del sur lucense se están multiplicando los típicos magostos. Uno de ellos lo celebraron el jueves por la noche los vecinos del barrio chantadino de A Alameda , que se reunieron para disfrutar de una buena ración de castañas, vino y torriscos (lo que en Monforte y otros lugares se conoce como iscos). Todo ello al aire libre y en torno a dos buenas fogatas que ayudaron a combatir el frío, ya importante a esas horas.
También se están organizando numerosos magostos en los centros educativos, para ayudar a mantener esta tradición secular. Es el caso del Colexio Novo de Monforte , que ayer celebró una comida de convivencia entre alumnos y profesores y en la que castañas asadas tuvieron, como no podía ser menos, un importante papel.
Las setas no se están dando mucho este otoño, como decíamos, pero eso no impide que la asociación monfortina Os Lactouros celebre sus tradicionales jornadas micológicas. La sesión de ayer corrió a cargo del experto Lois Dapena , quien comentó con afán didáctico las diferentes excursiones micológicas organizadas en los últimos tiempos por este colectivo en una conferencia que pronunció en la Casa de Cultura, apoyándose en la proyección de imágenes.