Preguntado ayer por la polémica desatada en el colegio Divina Pastora, el alcalde de Monforte mostró su respaldo incondicional a las reivindicación de la comunidad educatica del centro, que le parecen «lexítimas e razoables». A su juicio, es obvio que si un colegio en el que trabajan alrededor de treinta personas y estudian más de 150 niños tienen dificultades graves, esto supone «un problema para todo Monforte».
Severino Rodríguez dice estar a disposición de los padres y los profesores para tomar las medidas que ellos consideren necesarias, pero rechaza ponerse él al frente de la movilización: «Os directamente afectados son os que teñen que liderar e ter o protagonismo, e os demais debemos estar todos unidos en defensa dos seus plantexamentos».
Pleno a última hora
La corporación de Monforte se reunió ayer a última hora en una sesión ordinaria en la que en principio no estaba previsto debatir esta polémica. A media tarde, el alcalde adelantó que aceptaría la votación de cualquier propuesta al respecto siempre que tuviese el respaldo previo de los tres grupos.