LA TRIBUNA | O |
24 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.QUISIERA HACER público el malestar del barrio de la Estación (unas 60 calles y cerca de 6.000 vecinos) por tener que efectuar un recorrido, de más de tres kilómetros como media, para todos los menesteres inherentes al servicio de Correos, que no sólo consisten en giros, certificados o facturaciones. Simplemente para franquear las cartas sencillas que diariamente han de enviarse, ya que muchas tienen que ser pesadas en balanzas que no están al alcance de cada vecino, así como la determinación de su franqueo, que hace imprescindible un agente asesor. Además, en todo el barrio no hay estancos expendedores de sellos, así que por cualquier carta hay que ir a la oficina central. Es indignante que en Monforte no se desdoble este servicio, lo que ocasiona que se recarge la citada oficina ocasionando colas y esperas incómodas incluso con perjuicio para los demás usuarios que han de soportar esta sobrecarga sobrevenida por la clausura de la oficina auxiliar, que llevaba 54 años de servicio. Por todo ello, y porque tales pérdidas de tiempo afectan al bienestar y a la economía de la ciudad me sumo a las protestas y reivindicaciones para que se restituya este servicio. No es justificación posible alegar falta de rentabilidad. Confiamos en la reconsideración cabal de Correos.