Feísmo con arraigo

MONFORTE DE LEMOS

LA TRIBUNA | O |

01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS PROYECTOS de adecentamiento urbanístico, como el que intenta poner en marcha el Concello de Monforte, están llegando a estas tierras un poquito tarde. Tanto es así que estos planes de rehabilitación amenazan con cargarse lo que ya puede considerarse como una larga tradición. Es preciso decirlo. Después de tantos años de anarquía urbanística y estética, las fachadas de ladrillo o de cemento sin revoque ya están totalmente integradas en nuestro paisaje urbano y rural. Los desconchados, las grietas, los churretones, las manchas de verdín, etcétera, forman parte desde hace mucho tiempo de nuestro patrimonio sentimental. Y no hay que descartar que su desaparición brusca desoriente a no pocos vecinos. A estas alturas, por ejemplo, es imposible concebir el paisaje urbano de Monforte sin esas grandes pantallas de ladrillo pelado que tanto embellecen el panorama cuando se contempla la ciudad desde el monte de San Vicente. El día que desaparezca este feísmo tan arraigado, tan tradicional, muchos vecinos se asomarán a la ventana y no reconocerán su propio pueblo. Pueden avecinarse serias crisis de identidad y graves disturbios psicológicos. Cuidado.