TRIBUNA PÚBLICA
09 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Escribo esta carta abierta al alcalde de Monforte, señor Nazario Pin, para agradecerle públicamente que haya tenido el detalle de esperar hasta que falleciese mi padre para dar a conocer sus planes para el campo de fútbol Luis Bodegas. Ha sido toda una delicadeza por su parte haber guardado silencio mientras él estuvo con nosotros, haberse preocupado de ahorrarle disgusto de ver cómo el campo que cedió desinteresadamente para el pueblo de Monforte se convierte en suelo urbanizable. Habrá quien piense que es una verdadera aberración aprovecharse de la buena fe de una persona para practicar la especulación urbanística. Pero se equivocan. Eso eran cosas de antes, cuando la palabra era ley y se adoptaban los acuerdos con un apretón de manos y sin reparar en las vueltas que da la vida. Ahora lo importante es el progreso de esta ciudad y no vamos a reparar en los sentimientos, en la emotividad que llevó a mi padre a ceder los terrenos del actual campo de fútbol sin hacer negocio, pues los vendió por el dinero que le habían costado, para que pudiese llevar el nombre de su hijo -mi hermano-, fallecido poco antes. Sé que habrá quien diga que no hay derecho, que mi padre también sabía de negocios y que esta mal que otros los hagan a su cuenta cuando él ya no está. No tienen en cuenta que en Monforte sobran instalaciones deportivas y zonas verdes, y que hay que aplaudir la inteligencia de quienes aprovechan el negocio al que otros renunciaron por su ingenuidad, por pensar en el interés de todos. Los que aún valoramos la palabra nos vamos quedando desfasados. Recuerdo la ayuda que nunca escatimamos en los tiempos difíciles de Alianza Popular, cuando no teníamos un duro e íbamos casa por casa repartiendo la propaganda electoral. En todo caso, le agradezo señor alcalde que le ahorrase a mi padre en vida un disgusto que, créame usted, le habría llevado antes a la tumba. El señor bodegas, que en paz descanse, no tuvo la gran suerte de acudir a esa ecuela de negocios a la que al parecer usted ha asistido. Mari Carmen López Cabo. Monforte.