Preocupación de los constructores

La Voz

MONFORTE DE LEMOS

Con la puesta en marcha del depósito de inertes se completará el nuevo modelo de gestión de residuos sólidos urbanos y desaparecerá una de las principales preocupaciones de la asociación de constructores de Monforte. La clausura del vertedero dejó a estos empresarios expuestos a las duras sanciones económicas con las que se castiga el almacenamiento incontrolado de los escombros que genera su actividad. El depósito de inertes ocupará terrenos de la Cerámica O Castelo y tendrá capacidad para 61.000 metros cúbicos de residuos, el volumen máximo que se calcula para una población de 40.000 habitantes durante siete años. La capa de arcilla existente en la zona hará de barrera para impedir la contaminación del suelo y las aguas subterráneas.