Forzados

La Voz

CHANTADA

Construir la traída de aguas de Chantada no fue tarea fácil. Hubo que excavar galerías subterráneas para llegar a los manantiales, a las minas de agua. Un trabajo penoso y también peligroso para el que se emplearon presos, en régimen de trabajos forzados o de redención de penas. Parece propio de la historia remota, pero no hace tanto. Ni siquiera han pasado cien años.