Las cuentas de las últimas fiestas patronales de Chantada están a disposición de cualquiera que quiera verlas en la página web oficial del Ayuntamiento. Ahí están todos los gastos e ingresos con los que trabajó la comisión que se encargó de organizarlas el año pasado. Es, dicen los responsables municipales, la mejor manera de cumplir con su promesa de darle la máxima transparencia posible a la gestión de las fiestas. Lo cierto es que las cuentas están desgranadas al detalle, tanto que se puede ver cuánto aportó cada bar o establecimiento comercial y también quiénes fueron los que no quisieron poner ni un euro.
El concejal de Fiestas, Roberto Iglesias sostiene que la medida es necesaria para cumplir con la promesa del nuevo gobierno local de poner a disposición de los ciudadanos las cuentas de las fiestas de agosto. Si salen nombres, dice, es porque toda esta información está en un documento que ya es público. «As contas son públicas, non son un documento oficial do Concello, pero si dunha asociación que lle ten que render contas ao Concello», explica. El informe que ahora está a la vista de todos en Internet ya fue expuesto en su día en el pleno de la corporación municipal y cada concejal recibió una copia. Además, cualquiera que quisiese podía verlo en las oficinas municipales con sólo pedirlo.
Aún así, Iglesias asume que puede haber quien se sienta molesto por tanta publicidad, sobre todo entre quienes, por las razones que sea, se negaron a colaborar económicamente. En todo caso, precisa que esa sería una consecuencia indeseada. «Non o fixemos para poñer en evidencia a ninguén, entre outras cousas porque ninguén está obrigado a poñer cartos para as festas», explica.
Al margen de las posibles polémicas, lo cierto es que la colaboración de los comerciantes y hosteleros fue el año pasado mucho más alta que en las ediciones anteriores de las fiestas. Los bares, pubs y restaurantes aportaron en conjunto 11.445 euros y los establecimientos comerciales o de servicios otros 27.840. Según los cálculos de los integrantes de la comisión, estos 39.285 euros casi triplican la cantidad habitual de los años precedentes. El 84 por ciento de la hostelería y el 78% del comercio aportaron dinero.
Y no se sabe de nadie que supiese que lo que iba a poner y lo que no aparecería en Internet a la vista del mundo, así que la razón de este incremento tiene que ser otra. El concejal cree que se debe a que esta vez aplicaron un baremo de cuotas. A cada sector le correspondía un mínimo, calculado en función del beneficio que cada actividad comercial le puede sacar a las fiestas y de su cercanía física al recinto festivo.
Por debajo de ese mínimo, no aceptaban ninguna aportación. «Sabemos que antes a xente poñía a veces como excusa que eles estaban dispostos a poñer, pero que lles fastidiaba que o seu veciño cun negocio semellante puxese menos», explica Roberto Iglesias. La cuota mínima general establecida fue de 50 euros.