El desfile más esperado del año

Francisco Albo francisco.albo@lavoz.es

CHANTADA

Los Reyes Magos suele llegar a Monforte en un tren del museo ferroviario, pero ayer lo hicieron en camello . Es broma, pero sólo en parte: el vehículo en que llegaron fue uno de los antiguos automotores de los años 80 que recibían popularmente esta denominación. Acompañados por numerosos alumnos de los diversos colegios monfortinos que ejercieron como pajes, los ilustres visitantes iniciaron su habitual recorrido desde la plaza de la Estación. En la calle Calvo Sotelo, el público era poco numeroso, quizá porque la zona está en obras, pero desde el barrio de Os Chaos la cabalgata discurrió en medio de una densa muchedumbre.

La comitiva repartió cantidades ingentes de caramelos y confeti. Este año, los pajes venían muy bien surtidos. Las tres carrozas en las que desfilaron los Magos fueron acompañadas por la banda de música y la banda de gaitas del Ayuntamiento, la Supercharanga Medina de Trives y la banda portuguesa de bomberos voluntarios de Espinho, que entusiasmó al público con sus retumbantes tambores.

El desfile terminó, como de costumbre, en la casa consistorial, donde los tres monarcas recomendaron a los niños ser buenos y rechazar todo tipo de discriminación. Además, se retrataron con los chavales en el salón de plenos. Más o menos a la misma hora -los Reyes Magos lo pueden todo-, las cabalgatas recorrieron las calles de Chantada, Taboada, Quiroga, San Clodio, Folgoso do Courel y otras localidades del sur lucense. Y ahora, a disfrutar con los regalos y con lo que queda de vacaciones, que aunque sea poco, todavía es algo.