Del oscuro suceso histórico acontecido al parecer en A Pena do Francés no quedan más huellas que las que se conservan en la memoria colectiva. Un vecino de Salcedo, de edad avanzada, oyó comentar a su padre -nacido en el año 1870- que había llegado a ver en una casa del pueblo el mosquetón que perteneció al soldado francés que, según esta tradición local, murió trágicamente tras ser apresado por los naturales. El llamativo episodio es una de las numerosas huellas que dejó el paso de las tropas napoleónicas por las comarcas del sur lucense. La mayor parte de estos sucesos se produjeron en 1809, cuando entraron en Galicia las fuerzas del general Soult. Ese año, Monforte fue atacada por los invasores en tres ocasiones, en los meses de enero, abril y junio. Otros municipios de la zona, como Chantada, O Saviñao, Quiroga o Ribas do Sil sufrieron también ataques y pillajes. Actos de resistencia En numerosas localidades, los vecinos se ocultaban en el monte cuando se aproximaban las tropas francesas y aprovechaban cualquier ocasión para hostigar al enemigo en pequeños grupos armados de forma improvisada. Cualquier soldado -o pequeño grupo de soldados- que se apartasen del grueso de la tropa corría el riesgo de ser apresado y muerto. En este agitado contexto histórico, un suceso como el de A Pena do Francés presenta bastante verosimilitud. Claro que las acciones de las guerrillas locales tuvieron una dura contrapartida, ya que las tropas invasoras cometieron diversas represalias contra la población tras sufrir estos ataques