DESDE LA GRADA
15 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.DOS PARTES bien distintas, una de conducción, la otra donde impera la potencia. Un esquema claro, es decir tandas de entrenamiento y posteriores mangas de carrera. Un entorno clásico, con el río Miño, los viñedos y el espectacular paisaje que lo rodea, con la ribera como auténtica protagonista, presidiéndolo todo. Así es Chantada, la clásica cita del campeonato gallego de montaña, que este fin de semana festeja sencillamente su treinta y dos cumpleaños. Pasado en el campeonato nacional, años de bastante incertidumbre, deseos de puntuar para los torneos europeos y, desde unas cuantas ediciones, la realidad del hoy en día desdoblado campeonato autonómico. Pero, buscando otras ópticas, otras lecturas, la cuesta lucense supone una de las escasas ocasiones para presenciar automovilismo de calidad en la provincia de Lugo. Un rali, ciertas carreras de karts, slaloms que aparecen y un par de subidas, son los botones de muestra de un deporte que, por unas u otras razones, ha exportado no pocos pilotos pero siempre ha deparado pocas ocasiones de presenciarlo sin grandes desplazamientos. Y un buen momento para disfrutar en la propia Ribeira Sacra de una cita singular, que ha albergado en su especial recorrido no pocos momentos de intensidad para los miles de amantes que este deporte tiene en Galicia. En total, serán 91 pilotos, que darán espectacularidad a esta cita, que tiene un gran prestigio y es un fijo en el calendario del campeonato gallego. Se trata de otro aliciente más para permitir una mayor afluencia de visitantes a nuestra zona.