Crónica | Chabolismo rural El alcalde de Chantada promete a los vecinos que la familia que ocupa una vieja escuela parroquial será desalojada en cuanto termine el curso escolar
09 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l día 25 vence el plazo. La familia que ocupa desde hace años la antigua escuela rural de la parroquia chantadina de Mariz tiene hasta entonces para hacer las maletas. Así se lo prometió esta semana el alcalde, Manuel Varela, a los representantes de la asociación de vecinos del pueblo, que reclaman desde hace meses el derribo de la antigua escuela, obviamente previo desalojo de sus moradores. La escuela rural de Mariz es utilizada como casa por una familia gitana que se dedica a la compraventa de chatarra. Instalados en la planta baja del edificio y en condiciones de dudosa salubridad, han utilizado los alrededores de la casa como almacén al aire libre para el material con el que trabajan. Eso provocó las primeras quejas de los vecinos, que han ido arreciando con los meses a medida que el Ayuntamiento iba fracasando en sus intentos de convencer a los ocupantes de la escuela de que se buscasen otro sitio más adecuado par vivir. En una ocasión, operarios municipales limpiaron los alrededores de la escuela, y, según algunos vecinos, los chabolistas volvieron a llenarlos de chatarra. El nuevo teleclub La asociación que representa a los vecinos de esta parroquia no quiere que la solución se demore más. Para convencer a los responsables municipales utilizan como palanca las obras de acondicionamiento del teleclub local, que comparte terreno con la escuela. «O teleclub vai quedar precioso, pero non se nos ocurre cómo lle imos dar un uso tendo a esta xente metida ao lado, na escola», afirma uno de los portavoces vecinales. En una reunión celebrada el martes, el alcalde puso por primera vez plazo al desalojo de la escuela. Según fuentes vecinales, les prometió que se marcaba el día 25 como límite, porque es entonces cuando termina el curso escolar. El Ayuntamiento no quiere forzar la salida de esta salida de Mariz, porque dos de ellos son niños pequeños que están escolarizados en Chantada. La escuela de Mariz y los alrededores del vertedero de inertes son los dos lugares de Chantada en los que quedan viviendas chabolistas. En este segundo caso, son varias las familias que viven en casas precarias construidas con simples tablones de madera.