Rubián recrea la tradición

María Casanova MONFORTE

BÓVEDA

ALBERTO LÓPEZ

En directo | Feria tradicional Outrora El atrio de la capilla del Ecce-Homo se llenó de puestos de artesanía, talleres de oficios y otras actividades que recuperaban las ferias del siglo XIX en el pueblo

14 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Rubián fue ayer el por cuarto año consecutivo, el marco de la feria tradicional Outrora, que llenó el pueblo de gente dispuesta a disfrutar de las actividades propuestas por la organización. El objetivo de la fiesta era, como indicó el alcalde de Bóveda, José Manuel Arias López, «reproducir cómo eran las ferias antiguamente en esta zona, intentando asemejar el ambiente y las figuras más representativas de la época». Para ello, la organización convirtió la entrada de la iglesia del pueblo, la capilla del Ecce-Homo, en el escenario de una feria propia de finales del siglo XIX. Los que se acercaron hasta Rubián pudieron contemplar a lo largo de todo el día, diversos puestos de artesanía y talleres de diferentes oficios tradicionales como el de tela, porcelana o esmalte. Uno de los artesanos presentes, Jesús Aira, contaba a los que observaban sus trabajos de marquetería: «Empecé a dedicarme a este oficio cuando me jubilé, para estar entretenido». Para él, confiesa, «lo importante no es vender sino disfrutar con el oficio y que la gente lo vea». Uno de los atractivos de esta fiesta fue la presencia de personas que recreaban con humor personajes representativos de las ferias más tradicionales. Uno de ellos se hacía llamar Rodesindo da Barrosa y representaba con un humor la figura del afilador. También estaba presente el personaje de la aguadora a la que todos se acercaron para beber un poco de agua fresca. La feria continuó con las actuaciones de la banda de gaitas y la escuela de danza del Ayuntamiento de Bóveda, seguidas del grupo Lemavos, de Monforte. La tarde estuvo dedicada a los más pequeños, que pudieron disfrutar de los juegos populares en el parque infantil y los que se quedaron en Rubián hasta las diez y media de la noche, pudieron disfrutar a esa hora de una sesión de cine al aire libre. Los creadores del evento, también propusieron otro tipo de actividades que despertaron la curiosidad de muchos de los asistentes. Una de ellas fue la muestra de cetrería, que tuvo lugar a cargo de la empresa Falcóns Galicia. A pesar del excesivo calor, el público reunido en el atrio del Ecce-Homo, siguió con atención el vuelo en libertad de aves rapaces, como águilas o búhos y, algunos incluso participaron con los adiestradores en la exhibición. La organización de la feria corrió a cargo de la animadora social del Ayuntamiento, Rosa Gónzalez Roca, que contó con la colaboración de la unidad de atención al drogodependiente de Monforte. Rosa nos comentaba que «lo que antiguamente era una feria ambulante para el abastecimiento de un pueblo, se ha convertido en un día de ocio para todos los habitantes de Rubián».