Alberto Fafián, entrenador del CB Chantada: «Ha sido un año duro y de mucho aprendizaje para todos»»

LEMOS

EVA ARGIZ

El técnico dice que esto le obliga a replantearse cosas de cara al futuro

19 may 2026 . Actualizado a las 19:43 h.

Hace varias semanas concluyó la temporada oficial de la Tercera FEB, campeonato en el que compitió el Ucoga Seguros CB Chantada. Fue una campaña irregular, en la que los discípulos de Alberto Fafián conquistaron la permanencia. El técnico analiza la trayectoria y también habla de futuro.

—¿Qué valoración extrae de la temporada recién finalizada?

—La temporada ha estado condicionada por nuestra dificultad a la hora de cerrar la plantilla el verano pasado. La marcha de jugadores que se habían comprometido con el club en el mes de junio nos trastocó el proyecto inicial, y una vez metidos en mercado, muchas veces no fichas lo que quieres si no lo que puedes. Tomamos riesgos presionados por la premura del inicio de la competición. En ese sentido, nos vimos obligados a ir al mercado comunitario, apostando por jugadores muy jóvenes o sin experiencia en la competición.

—Las lesiones también influyeron, ¿verdad?

Así es. La lesión de nuestros dos bases titulares en el primer partido de la competición, por más de dos meses cada uno, nos condicionó mucho. Afrontamos esos dos primeros meses de competición, en esa importante posición de base, con un chaval de 20 años como era Pablo Díaz y un veterano de 47 como Alberto Gómez, hasta entonces segundo entrenador del equipo. Ha sido un año duro, de aprendizaje para todos. En una plantilla de 11 jugadores hemos tenido que hacer 7 cambios a lo largo de la temporada. La salvación final puede considerarse como un éxito teniendo en cuenta todos estos condicionantes.

—Muy meritorio el regreso de Alberto Gómez a la pista con 47 años.

—Pues sí. Alberto ha demostrado un gran compromiso con este club, tanto en su etapa de jugador, entrenador, entrenador asistente y ahora sacrificándose para ayudar al equipo en un momento muy complicado. Saltó a la cancha y desde el minuto uno demostró que los años no pasan para él. Es una persona que se cuida mucho. Los triunfos contra Estudiantes de Lugo y Bosco Salesianos no se entienden sin su presencia. Agradezco más su ayuda en el día a día a la hora de manejar un vestuario como el de este año, estoy convencido de que sin su ayuda el objetivo final no hubiese sido el mismo.

—¿Fue complicado el vestuario de esta temporada?

—Llevo más 30 años entrenando y puedo asegurar que la mentalidad y la forma de pensar de los jóvenes deportistas ha cambiado de forma radical. La realidad es completamente distinta, y valores como el compromiso y el esfuerzo han quedado relegados ante el «lo quiero ahora y porque me lo merezco». Se necesita mucha mano izquierda para mantener al jugador ilusionado ante los momentos de frustración. Llegar a un vestuario después de un partido y encontrar a todos los jugadores mirando sus teléfonos móviles es lo habitual. El jugador tan pronto acaba de jugar busca la validación a través de sus móviles, recibiendo mensajes totalmente subjetivos. Así es difícil hacer vestuario. Si a ello sumas que conviven distintas nacionalidades todo se complica aún más. Es la realidad que tenemos, lamentarse no vale de nada, o te adaptas o te desesperas. En este sentido, mi realidad en el día a día me ayuda mucho, tanto la confianza de mi presidente y junta directiva como la ayuda de mi cuerpo técnico, lo hacen todo mucho más fácil.

—¿Temió por la permanencia?

—Sí. Hay un momento a falta de ocho jornadas, después de perder en Carballo y tras cuatro derrotas consecutivas, logramos convencer a Carlos Noguerol para que volviera a jugar. Agradezco desde aquí su disponibilidad en un momento tan complicado. Nunca sabremos el desenlace de no haber podido contar con él. Está claro que en la posición de base hemos sufrido mucho este año. Estoy completamente seguro de que si pudiésemos contar con él durante toda la segunda vuelta hubiésemos estado en fase de ascenso.

—Siete cambios, ¿por qué?

—Varias han sido las causas. Tres han sido decisiones unilaterales de los jugadores Willian Burgos, Fabio Canitrot y Anxo Casais, en momentos complicados para nosotros. Las otras cinco han sido de mutuo acuerdo, la de Pablo Díaz por viaje Erasmus ya acordada en pretemporada. Las otras tres Konte Sylla, Rumsha, Eder Jovane Pina tratando de buscar lo mejor para las dos partes ya que su rendimiento no era el esperado. Hay que tener en cuenta que nosotros para poder traer un nuevo jugador hemos de liberar una ficha, manteniendo los cupos de formación.