«Los vinos ganan en la bodega y más si los bebes con platos tan cuidados»

La Voz MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Ponte da Boga recibió a suscriptores de La Voz en otra de las Xornadas de Cata

15 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Ponte da Boga, proyecto en la Ribeira Sacra de Hijos de Rivera, fue el escenario de la más reciente de las Xornadas de Cata que organiza La Voz en esta denominación de origen con la colaboración de la Diputación de Lugo. Un grupo de veinticuatro suscriptores del diario, en su mayoría procedentes de esta provincia, visitaron la bodega centenaria del pueblo de Abeleda que gestiona desde el año 2012 este grupo empresarial con sede en A Coruña. Allí cataron tres de los vinos más representativos de su catálogo, maridados como es habitual con preparaciones elaboradas por el cocinero Manu Rodríguez. «Tengo vinos de Ponte da Boga en casa, pero saben de otra manera en la bodega, y más si están acompañados por unos platos así», dice el coruñés Fernando Cotelo, uno de los participantes en la jornada.

Los suscriptores llegaron a la bodega —una antigua edificación de piedra restaurada manteniendo su tipología— en un autobús que salió de Lugo e hizo escala previa en Monforte. El personal de Ponte da Boga los guio en un recorrido por los viñedos situados a su alrededor, donde se han realizado plantaciones de variedades autóctonas tintas y blancas. No solo mencía o godello, sino también merenzao, brancellao o branco lexítimo. Posteriormente, los visitantes conocieron las instalaciones y los detalles de la elaboración de los vinos.

Por encima de cualquier otra

«Participé en otras visitas a bodegas por mi cuenta, pero esta estuvo en todo por encima a cualquiera. El maridaje fue espectacular», comenta Cotelo, buen conocedor de los vinos de Ribeira Sacra. «Es una pena —añade— que mucha gente, teniendo esto tan cerca, no lo conozca». La cata, comentada por un técnico de la bodega, comenzó con un blanco de la variedad godello. El segundo fue un mencía del año y el tercero el tinto con crianza en barrica Bancales Olvidados.

Este vino permanece diez meses en barricas roble francés de segundo y tercer uso para evitar que la madera tape la frutosidad de la mencía. «Las explicaciones fueron muy interesantes y la cocina un lujo», apunta la monfortina Marisa Álvarez, participante en la cata. Sobre los vinos, destaca que cada uno tiene su estilo y su momento. «El godello y el mencía —dice— son ideales para el tapeo, y el segundo tinto me parece perfecto para acompañar una carne».

Tartar de salmón, «aligot» de queso y espuma de boletus

El cocinero monfortino Manu Rodríguez elaboró para la cata tres platos que armonizaban con el perfil de cada uno de los vinos que se sirvieron. El godello de Ponte da Boga que abrió la degustación acompañó un tartar de salmón con aguacate y mango. Un tinto de mencía joven fue el segundo vino que probaron los suscriptores, y en este caso fue maridado con un guiso de pulpo y berberechos con «aligot» de queso de San Simon. Por último, el tinto con crianza en barrica Bancales Olvidados se sirvió con una preparación de costilla de ternera asada con castañas, espuma de boletus y manos de cerdo.